Una vez mas saborea mi paladar el amargo sabor del desconcierto, ese agrio gusto que deja la incertidumbre del no saber, del desconomiento y de las falsas expectativas.
De nueva cuenta he me aquí, con el tormento golpeando a las puertas de mi alma, buscando la forma de hacer entrar en razón al corazón, de hacer juicio en sus tribulaciones.
Una vez mas observo con impotencia, como aquello que tanto anhelo, se aleja cada día mas de mi, se aparta y se pierde en el medio de la nada.
Dejando me en este silencio, en este vació, que me absorbe, que me abruma, llenando cada espacio y cada instante con ese insolente ruido que hacen las iluciones rotas.
Simple e incoloro, al igual que mis anhelos, esfumandose, disolviéndose en el viento, para regresar al lugar de donde nunca debieron haber salido.
Una vez mas acude a mi el sufrimiento por aquello que no podre alcanzar, por aquello que estuvo tan cerca y que a la vez siempre estuvo tan lejos.
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