Disfruta de mi presencia y compañía,
ya que así como vine, un día partiré,
sin que notes siquiera que estuve allí.
No llores mi ausencia, ya que siempre fue así,
no pertenezco a ningún lugar y a ningún tiempo,
y las huellas que dejo a mi paso solamente algunos las pueden recordar.
Soy solo una presencia pasajera, que tomo prestado este ser
para poder conocerte y estar contigo aunque sea solo un instante,
partiré, puede ser hoy, o quizá mañana y es lo único que se.
Echa de menos cada instante que a tu lado viví,
resguarda mi recuerdo en tu memoria y en tu corazón,
y no permitas que a tus ojos acuda el llanto por mi.
No puedo quedarme, por mas que lo desee,
por mas que te haga sufrir,
y cuando parta, no podre regresar.
Nuestro tiempo juntos habrá llegado a su fin,
y solo los recuerdos de esos momentos quedaran,
atesoralos, ya que es lo único que te puedo dejar.
El único regalo que puedo dar,
y lo único que poseo en este mundo.