octubre 31, 2013

El Olvido...

El olvido, sera posible enviarte al olvido,
O este es tan solo otro de mis locos desvaríos.

Algún loco intento de borrar de mi memoria el recuerdo.
De eliminar de mi alma lo que quedo de ti o quizá los restos de mi?

Mientras vives aquí y en todos lados, pero principalmente conmigo y sin mi.
El olvido, es mas un dolor y una tortura, que la cura para este atormentado ser.

Viviendo de recuerdos, viejos anhelos y fotos llenas de polvo.
Sofocando sin piedad y sin tregua, cual fuerza indomable e invencible.

Estrujando este corazón que no se cansa de soñar con tu regreso.
El olvido, el olvido, si tan solo pudiera enviarte al olvido.

Pareciera mas fácil tocar la luna con mis manos que enviar tu recuerdo al olvido.
Mientras yo mismo impongo el castigo y echo llave a la celda.

El olvido, resulta siendo una palabra que no tiene sentido.
Una promesa que sabe a tristeza, amargura y soledad.

octubre 27, 2013

Los Que No Duermen - capitulo 1



Prefacio
Oscuridad, silencio, frío y paz, una profunda paz reina sobre todo el lugar, ellos están satisfechos por el momento, y la paz es su refugio, otro incauto aparcera pronto y el juego comenzara de nuevo, otro curioso imprudente volverá buscando lo que no se le perdió, para perder lo único que debió cuidar.
 
Únicamente quedan los restos de lo que alguna vez fuera una instalación de última tecnología, escritorios rotos, sillas tiradas por los rincones, residuos de excrementos y huesos, huesos de incontables generaciones, todos cuentan la misma historia, pero al mismo tiempo guardan silencio.

Ellos jamás duermen, ellos jamás bajan la guardia, ellos aguardan el momento oportuno para cobrar venganza sobre quienes los trajeron de vuelta, el momento se acerca de nuevo, el momento es oportuno, saben que la búsqueda sobre ellos ha dado inicio y su fruto esta cerca.

Sus ojos brillan en la oscuridad, excitados, aguardando el momento de partir, la paz y el silencio, la oscuridad es total, es el momento, la paz y el silencio, ellos se han ido, un susurro – “Vladimir”.


Capitulo 1

6:00am
Un ave pequeña canta alegre en el árbol contiguo al alambrado eléctrico, quizá encantada de que la luz pública se halla apagado, quizá alegre de que otro día mas amanece, mientras la ventana de la vieja casa que da directo al árbol exhala terror al día que está por comenzar.

– Una pequeña gota cae del techo al suelo de la habitación, y susurros, risas gélidas y susurros “no, no otra vez, no tan rápido” y ese ruido tan peculiar que surge del desgarramiento –.

Una ardilla apresurada por el amanecer sale de su hueco en la parte media del árbol asustando al avecilla quien vuela cerca de la ventana para ser testigo de lo que allí se esconde, de lo que allí yace de forma cruda e inexorable.  El sol despunta en el alba, lanzando sus primeros rayos sobre los nevados techos de la calle 32, todos duermen tranquilos en una mañana de domingo cualquiera, una flor espera impaciente que el sol llegue hasta ella para poder iniciar su vida nuevamente cuando a pocos metros de donde ella espera, la vida escapa finalmente dando final al prolongado sufrimiento.

– Susurros “no, no, no, no …tenemos que terminar ...no, no, no” silencio… “es muy tarde, el viene, está aquí” –

La ardilla continúa en el árbol donde alcanzo a llegar al salir de su hogar, hipnotizada ante el horror, la lujuria y esos ojos brillantes, tan oscuramente brillantes.

– El terror y la ira, un trozo de intestino vuela por la habitación hacia la puerta “NOOO” …silencio, solamente reina el silencio… el ruido del órgano desgarrado resbalando por la pared y la sangre que gotea del techo, rompen la monotonía… “debemos irnos” susurra el cuarto, el que más odio guarda, el que más cruelmente desgarro las costillas de Vladimir –.

Un viejo vehículo ruge a la distancia, mientras jack el perro de los Hidrick ladra y lloriquea con terror, siente el peligro, sabe que en cualquier momento todo puede acabar para todos.

– Ellos están alerta, expectantes –.

El sol finalmente llega a la ventana revelando a la ardilla algo que no sabe comprender, pero que su instinto indica que debe correr y sin embargo no consigue mover un solo bigote.


7:15am
Pavlov despierta tranquilo sintiendo la molestia de la claridad que ha inundado a su ventana, iluminando cada rincón de su habitación, esta famélico, la noche anterior le fue vetada la cena, pues los resultados de sus estudios no han sido lo que sus padres esperaban de él, especialmente al sostener sus estudios universitarios con bastante dificultad.

Así que sin mayores miramientos se dirige a la cocina con la esperanza de que el castigo no se prolongue, pero con el temor de que no pueda probar nada hasta el almuerzo, por lo que decide ir sin hacer mayor ruido a preparar algo antes que sus padres se levanten y todo empiece nuevamente.

– “No puedo creer que desperdicies de una manera tan absurda todo el sacrificio que tu padre y yo estamos haciendo” –  es lo primero que acude a su memoria al ver el interior del refrigerador, mientras elige algunas cosas para preparar un sándwich.

– “sabes lo que yo hubiera dado por que mis padres me pagaran estudios universitarios? Lo que hemos sufrido con tu madre para que vayas por allí juntándote con idiotas que no quieren más que destruir sus vidas” –  un escalofrío recorre la espalda de Pavlov, su madre, Ivanna está de pie frente a él observando lo que hace.

– quieres que te prepare algo? – sorprendido por la pregunta piensa “como llego aquí sin que la viera”.

– no, tranquila madre, ya tengo algo preparado, quieres que te ayude con algo? …no, come tranquilo… necesitaras energías, tu padre te dirá como irán las cosas de ahora en adelante después del desayuno –.  No sabe que le espera, sin duda, algo que no le agradara, pero que deberá realizar.


10:35am
Pavlov sale finalmente al frente de la casa para continuar su castigo, lleva guantes por el frío aunque dentro esta sudando por la intensa actividad que ha representado tener que levantar la nieve acumulada del patio trasero y que ahora removerá del frente de su hogar; es extraño ve la vieja casa de enfrente, un hermoso hogar de 2 plantas, conservador; la ventana que da a la calle, directamente al árbol de los vecinos de la izquierda está sin cortinas.

– Que raro, el tío Vladimir debería estar aun durmiendo, quizá no vino hoy por los análisis que está realizando – piensa para sí, pero Pavlov siente que algo extraño ocurre, no sabe qué, pero hay algo que no encaja en todo aquello, algo en su interior le grita que debe ir a ver a su tío cruzando la calle, algo le llama, algo le dice “ven”.

– El reloj avanza jovencito, el sol sigue su marcha, no veo productividad en la tarea, aun queda mucho por hacer! –  es Nikolai el padre de Pavlov que con sus palabras saca de su trance al muchacho, nervioso retoma su tarea.

– Padre, no te parece extraño que tío Vlad tenga su ventana sin cubrir? No debería estar durmiendo?

Nikolai observa un momento la casa – tu sabes cómo es tu tío, a veces esta, a veces no, toda su vida la dedico a ese ridículo estudio que emprendió en el laboratorio, desde que encontró esos archivos, nada fue igual, creo que se volvió loco, pero eso no es de nuestro interés, así que apresúrate con esto, que en mis manos esta que no tengas más tiempo libre para desperdiciar.

Pavlov sin mediar palabra continua con la pala removiendo nieve mientras recuerda aquel octubre hace 3 años cuando su tío llego de visita a su casa, demasiado inquieto, demasiado excitado.

– “Que pasa tío? Nada hijo, nada… bueno si, algo, muy bueno, quizá muy importante, he encontrado unos archivos que describen un experimento de hace mucho tiempo, los archivos están bastante deteriorados y mal ordenados, por lo que no tengo claro el lapso de las fechas, pero todo indica haber iniciado alrededor de la segunda guerra mundial, y haber continuado varias veces más décadas después”.

Ladridos y lloriqueos de miedo le sacan de sus recuerdos, es jack quien por alguna extraña razón esta aterrorizado por algo. – perro maldito piensa a si –  mientras recuerda como le atormento durante años cuando tenía que pasar frente a la casa de los Hidrick para ir a la escuela, pero al ver al perro no sabe si lo que observa es una alucinación o realmente lo está viendo, el perro ladra con miedo hacia la casa de su tío.

El timbre del teléfono dentro de su hogar le hace dar un sobresalto, por alguna razón presiente que son malas noticias, decide ir adentro y al hacerlo no deja de ver al perro y a la casa que se cierne en un silencio fantasmal, algo allí le atrae con desesperación.

– Si, claro que lo haremos, no, no le hemos visto desde hace varios días, si, ya le dije, el jueves vimos normalmente como partió hacia allá por la noche, si, si, si, no se preocupe –. es Nikolai al teléfono, bastante perturbado cuelga.

– Hijo, vamos a ver si por alguna razón está tu tío en casa, han llamado de su trabajo preguntando por él, al parecer debía haber venido a traer algo y regresar, pero no se ha reportado desde el ayer en la tarde y debió regresar si no entendí mal al anochecer.

Ambos emprenden paso hacia el otro lado de la calle, Nikolai frena en seco al pisar la acera del otro lado un frío recorre todo su cuerpo, frente a la puerta de la casa siente una sensación extraña en su estomago.

– Dentro la mano izquierda de Vladimir emite un último movimiento, son sus tendones reaccionando al rigor mortis, mientras el ojo izquierdo observa desde una esquina como sobresalen las costillas del tórax exponiendo lo que queda de sus órganos y los trozos de corazón que impregnan las paredes.

Toc toc toc, rinnng, rinnngg…  – Vladimir, somos Nikolai y Pavlov, estas allí? Por favor responde, es importante – toc toc toc y nuevamente el silencio por respuesta.

– Vamos hijo, no tardan en llamar nuevamente, será mejor que ellos decidan que harán, es muy extraño, no quiero tener problemas con ellos, tienen que ver con el gobierno y esto se puede complicar, ya tenemos suficiente que lidiar con nuestras vidas, como para cargar con los problemas de tu tío loco.


11:30am
La calle 32 de los suburbios de más lejanos de Kharkiv esta atestada de unidades policiales con luces y sirenas, todo es un caos desde que llegaron.

– Buen día, señores Irchegnka, somos el oficial Timchenko y el sargento Maltseva, estamos aquí para resolver el tema de Vladimir Irchegnka, tenemos entendido que los encargados del laboratorio AVRYNOVSK hablaron con un familiar cercano del científico Irchegnka, podemos hablar con él?.

– soy Yo oficiales – responde Nikolai y explica todo lo acontecido desde la última vez que le vieron, la llamada, como acudieron a su hogar con su hijo tratando de no omitir ningún detalle, pero con muchas dudas al respecto de tanto alboroto.

– Podría acompañarnos señor?, Claro oficiales.

Pavlov quien hasta el momento solamente ha sido un observador de todos los acontecimientos, menciona algo perturbador y captura la atención de todos.

– Siento que allí hay algo extraño y no deberían entrar.

Los oficiales y el padre del muchacho lo observan desde la puerta de forma inquisitiva.

– Que quieres decirnos muchacho? – pregunta el oficial Maltseva quien es el sargento a cargo.

– Acaso sabes algo que no sepa tu padre y quieres compartirlo con nosotros – en un tono amenazador que indica que el joven esta hasta el cuello.

– Nada oficial, solamente que desde la mañana que salí a recoger la nieve del frente de la casa sentí una extraña sensación, por raro que suene, sentí como que me observaran desde la casa de mi tío, como si la casa me pidiera que fuera allí – explica con la garganta seca.

– Será mejor que nos acompañes chico – indica el segundo oficial con una mirada glacial que indica que es su primer sospechoso y no le despegara la vista de encima.

Más de una docena de oficiales rodean la vieja y conservadora casa de dos niveles, de un blanco deteriorado y hermosos acabados que le dan un tinte de tener más años de los que tiene, todos observan por las ventanas, prueban las cerraduras de las puertas esperando encontrar alguna señal de forcejeo, algún cerrojo abierto, algo que les indique que ha sucedido allí, cuatro individuos intercambiando palabras aparecen cruzando la calle y son recibidos por el oficial a cargo de la investigación perimetral.

– Oficial que ha logrado obtener – pregunta el sargento Maltseva.

– Nada hasta el momento sargento, únicamente el perro de los vecinos que no ha dejado de ladrar y lloriquear, por todo lo demás, parece que aquí no hay nadie.

El sargento observa hacia la ventana en la segunda planta.

– Chico esta es la ventana que nos mencionaste cruzando la calle? Si sargento esa es, a mi tío le gusta dormir en esa habitación pues le agrada mucho ver la luz del sol entrar por ella.

– Oficiales, estos 2 caballeros nos acompañaran para realizar la investigación, son familiares directos del científico Irchegnka y son las últimas personas que le vieron, por favor podríamos entrar ya, aquí está haciendo demasiado frío.

Acto seguido los oficiales proceden a abrir las puertas de la casa, no sin que Nikolai y Pavlov se observen con la misma pregunta en los ojos… tendrán permiso para entrar en la casa solo así? El oficial Timchenko se percata de ello y aclara sus dudas.

– Señores, tenemos la orden del juez que nos ampara en esta investigación, si quieren verla…

Pero Nikolai no le permite terminar la frase, inmediatamente le indica con las manos que no será necesario.  Dentro de la casa todo está en orden, pareciera que allí no ha entrado nadie desde hace meses, hay polvo por doquier, cada cosa esta en su lugar y todo cuanto mueven los oficiales que han iniciado la investigación deja una marca de donde había estado.

– Sargento Maltseva, debe venir arriba inmediatamente –.  Grita uno de los primeros oficiales que subieron a la segunda planta, al llegar al pasillo se encuentran con algo que sus ojos simplemente no logran dar crédito, hay sangre por el pasillo, como si algo se arrastrase allí, hay marcas hechas con sangre en las paredes, parecen manos jugueteando con las paredes, como los niños al jugar con pintura; al acercarse más encuentran un trozo de intestino justo en la pared que da a la puerta de la habitación, les causa repugnancia.

– Sargento por favor –.  Es lo único que le dice el oficial en tono glacial, indicándole con la cabeza que vea al interior de la habitación.  

Al entrar en ella, el horror, la repulsión, el asco; el oficial Timchenko sale corriendo de regreso, necesita aire fresco, Nikolai esta petrificado, pero Pavlov está en estado de shock, su mente no consigue procesar todo lo que están viendo sus ojos, está a punto de devolver lo que tiene en su estomago cuando el sargento los saca de allí.

– Por favor oficial, acompañe a los caballeros afuera de la casa, esto es algo que esta fuera de lo que ellos deben presenciar.

Al regresar a la habitación el sargento toma su teléfono celular.

Señor Chemkovf estamos en la residencia del científico Irchegnka, no señor, esto es algo que no esperábamos encontrar, debe venir inmediatamente, si señor, por favor, traiga a todo el equipo especial, el científico esta... muerto, aun no puedo dar crédito a lo que mis ojos están viendo, apresurese por favor, debe ver todo esto usted mismo, no se preocupe, no se moverá ninguna evidencia del lugar.

octubre 01, 2013

Piensa en Mi

Piensa en mi, y regalame un suspiro, no des nombres ni des motivos,
Piensa en mi, con cada uno de tus latidos, y observa al cielo,
Piensa en mi, mientras vez el firmamento, y olvidate del tiempo,
Piensa en mi, y roba todo mi aliento, arranca mi vida pues es de ti,
Piensa en mi, y hasme sufrir, mientras agonizo expectante deseoso de vivir,
Piensa en mi, y regalame un te quiero, elevame al cielo sin despegar del suelo,
Piensa en mi, mientras dices que me amas, miente si te da la gana,
Piensa en mi, expectante de mi mirada, cierra mis ojos y no digas nada,
Piensa en mi, y regalame un sueño, regalame un anhelo,
Piensa en mi, y llename con tu silencio, que susurra gritos en mi cabeza,
Piensa en mi, mientras compartes este vacío, y luego echame al olvido.